Estudiantes Mauxichia, Buenos Cristianos y Honestos Ciudadanos

Se parte de la convicción de que en todo niño, por desorientado que se encuentre, hay energías de bien que, si se cultivan de modo pertinente, pueden llevar a optar por la fe y la honradez. A la luz de esta convicción, se definen algunas opciones que caracterizan el sistema educativo salesiano:

Un ambiente educativo familiar y comunitario, que es vehículo y propuesta de valores, donde se respira un clima de familia, manifiesto en relaciones interpersonales entre educadores y educandos hasta llegar a la comunión de ideales y valores.

Una llamada a las fuerzas interiores: razón, amabilidad y religión, que son por una parte, dinamismo interior para que el niño se oriente con responsabilidad en la elección de lo bueno y verdadero y, por otra, un criterio de acción educativa. La propuesta para un compromiso moral y religioso se hace con medios razonables y amables.

  • La razón es sinónimo de sentido común, es educar con sencillez en el recto uso de la libertad, mediante motivaciones que iluminan las opciones. Pretende lograr que el educando desarrolle su capacidad de discernimiento y de crítica constructiva. Se apoya concretamente en la vivencia y evaluación de la experiencia diaria.
  • La religión es el medio que ayuda al educando a insertarse en la actividad salvadora de la Iglesia. Lo hace a través de la Palabra de Dios, la oración, los Sacramentos (especialmente la Eucaristía y la Reconciliación), la devoción a María Santísima y el amor a la Iglesia.
  • La amabilidad (más precisamente la amorevolezza) es cordial, amor profundo, efectivo, incondicional, que permanece no obstante los errores del educando, que lo hace sentirse amado aún cuando sea corregido. Manifiesta claramente que busca el bien del educando; tiene en Cristo su origen y su término.

Los alumnos son el centro de la vida de la comunidad Educativa, de sus opciones y sus propuestas. Son niños y preadolescentes provenientes de diferentes lugares. Es por ello que el colegio se compromete a brindarles su aporte original y creador según la edad y el grado de madurez, teniendo en cuenta todos sus conocimientos previos para que sus aprendizajes sean significativos.

Se pretende que el alumno asuma un rol protagónico, donde se comprometa responsablemente con la sociedad, para que pueda transformarla según los valores evangélicos. Creemos que entrando de esa manera en relación con los problemas que presenta la vida socio política, logrará un crecimiento personal y comunitario. Es para ello que se pretende que los alumnos desarrollen los siguientes rasgos:

  • Trascendencia religiosa.
    Participación activa en sus grupos.
    Responsabilidad
    Actitudes de solidaridad, lealtad, respeto, sinceridad y apertura hacia todos los miembros de la comunidad.
    Apertura a los bienes de la cultura.
    Laboriosidad.
    Respeto y devoción durante las celebraciones litúrgicas.
    Manifiestan actitudes de compromiso con los valores nacionales y los símbolos patrios, especialmente durante los actos escolares.
    Acepten amorosamente a la familia y a la propia Iglesia.
    Se sepan seres únicos e irrepetibles capaces de cambiar «mi» y «la» historia.
    Aprendan a razonar como una forma de liberarse de «lo que me quieren imponer».
    Respondan a las exigencias ciudadanas en coherencia con los principios morales.