La lengua extranjera contribuye de manera relevante al desarrollo de capacidades comunicativas.  La versatilidad de la lengua extranjera nos permite que los contenidos se aborden en los textos de lectura y los temas de debate en el aula, y así poder contribuir al desarrollo cognitivo del estudiante.

La enseñanza de la Lengua extranjera en la etapa escolar tiene como fin el desarrollo de las siguientes capacidades:

  • Escuchar y comprender información general y específica de textos orales en situaciones comunicativas variadas, adoptando una actitud respetuosa y de cooperación.
  • Interactuar oralmente en situaciones habituales de comunicación de forma comprensible, adecuada y con cierto nivel de autonomía.
  • Comprender textos diversos de un nivel adecuado a las capacidades e intereses del alumnado con el fin de extraer información general y específica, y utilizar la lectura como fuente de
    placer y de enriquecimiento personal.
  • Escribir textos sencillos con finalidades diversas sobre distintos temas utilizando recursos adecuados de cohesión y coherencia.
  • Desarrollar la autonomía en el aprendizaje, y transferir a la lengua extranjera conocimientos y estrategias de comunicación adquiridas en otras áreas del conocimiento.
  • Utilizar estrategias de aprendizaje y todos los medios a su alcance, incluidas las tecnologías de la información y la comunicación, para obtener, seleccionar y presentar información oralmente y por
    escrito.